Inauguramos nuestros itinerarios siguiendo las huellas de
los pasajes, los parques y los tesoros que ellos encierran. Desde la
arquitectura, las esculturas, los sonidos, colores y sabores que estos
fragmentos urbanos nos convocan como así también el marco natural, instantáneas que capta nuestra mirada en el
click de la cámara o de nuestra palabra;
o la música que resuena acompañando nuestras huellas, las que dejamos a
nuestro paso, la que nos llevamos y recreamos en distintas producciones.
A veces nos sorprende la escena de alguna película, nuestra
infancia y juventud dándole una identidad propia, un sello personal a cada
recorrido como si sacáramos de nuestro imaginario como de la galera de un mago:
palomas, conejos y pañuelos de colores.
Por eso este taller pone el acento en las vivencias personales, en las
emociones que convoca cierta calle, ciertas casas, las puertas, los balcones. Siempre la micro y
la macro historia enhebrándose con la de los otros, gente del lugar que nos
cuenta su vida o el descubrimiento de un espacio aún no transitado. Caminando la ciudad, sus espacios públicos
nos sentimos descubriendo lo vivificante que es darnos un baño de multitud y callejeo al mejor estilo arltiano.
Hasta ahora nuestras huellas se quedaron en la isla de Recoletta y se
asomaron al mirador de Plaza Mitre, sus monumentos, la Biblioteca Nacional, los
pasajes y las calles con escaleras, balaustradas y copones para terminar en el Café
del Lector. Luego hemos visitado parques:
el Lezama con toda su emblemática
historia, esculturas, naturaleza, Museo Histórico y finalmente realizamos una
parada en el Bar Británico. El pasaje Lanín también nos cobijó varias tardes y
fuimos recibidos por el peluquero Román Lamas y por Gabriela y Fernando, los
asistentes del Estudio del artista
plástico Marino Santamaría. Distintas miradas sobre los barrios del sur de la
ciudad que se plasmaron en emotivos y poéticos relatos.
El parque de la Memoria nos conmovió y nos mostró parte de
nuestra historia, un río ancho y soleado nos recibió para darnos consuelo y una
guía, el marco artístico y arquitectónico del lugar junto con el contexto
histórico que lo sustenta. El mejor homenaje es la belleza de este paseo
público.
Luego nos sumergimos debajo de la ciudad, en los pasajes de
la Avda. 9 de Julio norte y sur, que también nos produjeron sensaciones
encontradas: nostalgia, melancolía, encuentro con objetos insólitos, diversidad
y leyendas. La Galería Güemes nos devolvió un poco de glamour, olores, sabores
y pequeños y lujosos cafés, corbatas de seda italiana y mármoles, cúpulas
vidriadas y recuerdos de un Buenos Aires antiguo que retrataron nuestros
escritores más notables.
Y seguiremos dejando nuestras huellas por distintos espacios
de la ciudad.
Una muestra de estos itinerarios en nuestro blog: instantáneas, relatos, crónicas, collages
realizadas por los integrantes de nuestros cuatro talleres.
Lunes de 16 a 18 hs. / miércoles y jueves de 14 a 16 hs. /
miércoles de 16 a 18 hs.
Informes e inscripción: tallerdehuellasdemiciudad@gmail.com
Coordinan: Luciana Rizzi / Adriana Agrelo